Carmen Espaillat: ¿Por qué tantas personas se esfuerzan en tratar de negar un creador? Escuchemos lo que nos dice Nancy DeMoss de Wolgemuth.
Nancy DeMoss de Wolgemuth: Si Dios es el Creador de toda la vida, entonces Él también es el Gobernante Soberano sobre todo lo que Él ha creado, y eso nos incluye a nosotras.
Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.
Recientemente Nancy comenzó a introducirnos al Manifiesto de la Mujer Verdadera. Ella explicó por qué el manifiesto era necesario. Explicó lo que este documento es y lo que no es. Esta es la primera de varias series que transmitiremos este año sobre el Manifiesto de la Mujer Verdadera, como preparación para nuestra conferencia en el 2017, en México, en la Ciudad de Querétaro. Ahora aquí está Nancy para …
Carmen Espaillat: ¿Por qué tantas personas se esfuerzan en tratar de negar un creador? Escuchemos lo que nos dice Nancy DeMoss de Wolgemuth.
Nancy DeMoss de Wolgemuth: Si Dios es el Creador de toda la vida, entonces Él también es el Gobernante Soberano sobre todo lo que Él ha creado, y eso nos incluye a nosotras.
Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.
Recientemente Nancy comenzó a introducirnos al Manifiesto de la Mujer Verdadera. Ella explicó por qué el manifiesto era necesario. Explicó lo que este documento es y lo que no es. Esta es la primera de varias series que transmitiremos este año sobre el Manifiesto de la Mujer Verdadera, como preparación para nuestra conferencia en el 2017, en México, en la Ciudad de Querétaro. Ahora aquí está Nancy para continuar.
Nancy: Bien, espero que tengas a mano tu copia del Manifiesto de la Mujer Verdadera que estaremos viendo en esta semana y a lo largo de las semanas que tenemos por delante. En AvivaNuestrosCorazones.com puedes descargar el archivo en PDF.
El Manifiesto Mujer Verdadera, como he dicho, tiene tres secciones principales. La primera sección incluye cinco declaraciones fundamentales—lo que creemos. Lo que creemos acerca de Dios, lo que creemos acerca del hombre, acerca del pecado, de la salvación y acerca del plan de redención de Dios para este mundo.
Y quizás te preguntes, "¿Y qué tiene eso que ver con ser una mujer verdadera?" Bueno, esas declaraciones son el telón de fondo sobre el cual veremos el resto del documento. Son fundamentales. Necesitamos entender estas cosas y estar de acuerdo con ellas, porque si no estamos de acuerdo con ellas, entonces terminaremos con todo un conjunto de conclusiones y afirmaciones diferentes.
Luego tenemos la segunda sección, que es la sección de afirmaciones, donde resaltamos áreas específicas de verdad que son vitales para las mujeres cristianas que desean honrar a Dios con sus vidas. Y luego— pensé decir lo más importante, pero en realidad son todas importantes. No podemos tener una sección sin la otra. Pero la verdad es que no solo queremos saber lo que es verdad.
Queremos llegar a esa sección final donde hacemos la pregunta, "¿Y entonces qué?" Entonces, todas estas cosas son verdad. ¿Qué diferencia hace eso en mi vida? ¿Cuál es la manifestación práctica de todo esto?"
En esa última sección tenemos 15 declaraciones "por lo tanto nos comprometemos a…", son declaraciones de consagración y de compromiso. Por la gracia de Dios, por el poder de Su Espíritu Santo, esto es lo que haremos. Así es cómo viviremos a la luz de lo que creemos.
Ahora, hoy queremos enfocarnos en la primera de esas cinco declaraciones, "nosotros creemos". Esto es un credo, una declaración, "yo creo". En esto es en lo que están cimentadas nuestras vidas, en la verdad de la Palabra de Dios. Y la primera de esas cinco declaraciones fundamentales, es sencillamente esta:
Creemos que Dios es el Señor Soberano del universo y el Creador de la vida, y que todo lo creado existe para Su deleite y para traerle gloria.
Y oh Padre, al abrir nuestros corazones y nuestras mentes y nuestros oídos, pido que nos des entendimiento, que nos des corazones que digan, “Sí Señor. Estamos de acuerdo contigo acerca de esto”. Ayúdanos a ver la importancia de reconocerte a Ti como Señor soberano de este universo y como el Señor de nuestras vidas. Que esta verdad pueda, aun en este mismo día, comenzar a penetrar y atravesar nuestros corazones y hacer una diferencia en la forma en que vivimos en cada aspecto de nuestras vidas. Lo pido en el nombre de Jesús, amén.
En su libro clásico, “El Conocimiento del Dios Santo”, que si no lo has leído, debes hacerlo, A.W.Tozer dice esta oración, “Lo qué viene a nuestra mente cuando pensamos acerca de Dios es lo más importante acerca de nosotros mismos” ¿Estás de acuerdo con eso? ¿Es eso verdad? Lo que creemos acerca de Dios es fundamental para todo lo demás en el resto de nuestras vidas.
Es por eso que esta declaración de apertura del Manifiesto Mujer Verdadera trata con lo que creemos acerca de Dios. Afirma dos cosas acerca de Dios. Hay muchas cosas que podemos decir acerca de Dios, pero esta porción del manifiesto afirma dos cosas importantes; ambas tienen implicaciones monumentales—primero, que Él es el Creador de toda la vida, lo que implica como resultado que nosotras no somos el creador, que hemos sido creadas. Somos seres creados.
Y luego afirma que Él es el Señor soberano del universo. La implicación de esto es que nosotras no somos soberanas. Él es el soberano y nosotras somos sus súbditas.
La Escritura lo afirma una y otra y otra y otra vez. Alguna vez me gustaría solo contar cuántas veces afirma que Dios es el Creador. Es algo importante.
"En el principio, Dios creó los cielos y la tierra," Génesis 1:1--primer versículo de la Biblia. El primer versículo en el Evangelio de Juan, dice: "Todas las cosas fueron hechas por medio de Él y sin El nada de lo que ha sido hecho fue hecho". En Hechos 14 versículo 15, dicen que "Pablo y Bernabé desafiaron a la gente a volverse al Dios vivo que hizo los cielos y la tierra y el mar y todo lo que hay en ellos".
Ahora, probablemente estás consciente que dentro de nuestra cultura, particularmente dentro de nuestro sistema educativo y en otros frentes también, hoy hay una oposición intensa contra al concepto de creación o de Dios como creador. Y te debes preguntar porque las personas están tan determinadas en probar que Dios no creó todo lo que vemos a nuestro alrededor.
Bueno, la respuesta es simple. Si Dios es el Creador de toda la vida, entonces Él es también el gobernante soberano sobre todo lo que Él ha creado, y eso nos incluye a nosotras. Si hay un creador, si Dios es el Creador, entonces Él es el gobernante, el Señor soberano sobre nuestras vidas.
Y si Él no es el creador, entonces nosotras podemos ser nuestras propias soberanas. Pero no puedes tener ambas cosas a la vez. Tú no puedes tener un Dios creador y ser tú la soberana. Es por eso que los hombres y las mujeres seculares que quieren gobernar sus propias vidas, tienen que tratar de probar que no hay un Dios que es el Creador.
- El hecho de que Dios es el Creador significa que Él es el Señor soberano.
- El hecho de que Él es el Señor soberano significa que Él es Dios, y nosotras no.
- Significa que Él tiene el derecho absoluto de determinar nuestro propósito, nuestro diseño y nuestro llamado como mujeres.
- Él tiene el derecho absoluto de determinar cómo hemos de funcionar en nuestras relaciones, en nuestros hogares, en el matrimonio, en esta cultura.
Ahora, el concepto de un Señor soberano no es exactamente cómodo para nosotros como personas independientes. Nuestra tendencia es a rebelarnos contra cualquier autoridad soberana sobre nosotros. Pero la soberanía de Dios es una verdad preciosa y algo que, no solo es verdad, sino que encontramos una gran bendición cuando abrazamos el hecho de que Él es Señor sobre todo.
Otro libro clásico es uno escrito por A.W. Pink se titula La Soberanía de Dios. Y en el capítulo 1, el hace esta pregunta:
¿Qué queremos decir con la soberanía de Dios? Queremos decir la supremacía de Dios, el reinado de Dios, el hecho de que Dios es Dios. Decir que Dios es Soberano, es declarar que Dios es Dios. Decir que Dios es Soberano, es declarar que Él es el Altísimo, haciendo Su voluntad en el ejército del Cielo y entre los habitantes de la tierra, y nadie puede detener su mano y decirle, ¿qué haces? (Daniel 4:35).2
Decir que Dios es Soberano, es declarar que Él es Todopoderoso, el Poseedor de todo el poder en los cielos y en la tierra, cuyo consejo no puede ser frustrado, ni Su propósito impedido o Su voluntad resistida. Decir que Dios es Soberano, es declarar que Él es "El Gobernante de las naciones" (Salmo 22:8), levantando reinos, derrocando imperios y determinando el curso de dinastías como mejor le place. Decir que Dios es Soberano es declarar que Él es la "Única Potestad, el Rey de Reyes, Señor de Señores (1 Timoteo 6:15). Ese es el Dios de la Biblia.1
Y déjame darte otra cita, esta vez del pastor John Piper, quien dijo en un sermón:
La cosa más fundamental que podemos decir acerca de Dios es que Él es soberano. Así que ahí es donde yo comienzo. Comienzo abajo, en la raíz, en el fundamento que todos valoramos, toda la gracia, todo el amor, toda la paciencia, toda la fidelidad, todo el perdón, toda la seguridad y la esperanza y la paz y el gozo. Todas estas cosas descansan en la profunda y gloriosa soberanía de Dios.
Si Dios no es soberano, Él no es Dios, y toda nuestra esperanza se derrumba.
Ahora, la mayoría de nosotras estaría de acuerdo teológicamente con que Dios es soberano. Pero, ¿cuáles son las implicaciones de esto? ¿Qué significa? ¿Qué diferencia hace? Bueno, aquí hay una implicación. Porque hay un Dios soberano, lleno de propósito, eso significa que nada en este universo ocurre por casualidad, que todo en este mundo ocurre de acuerdo con un diseño maestro, sabio y magnífico.
Ahora, no es difícil para nosotros creer esto acerca de las cosas buenas que ocurren en nuestras vidas, pero puede ser algo desafiante el creer esto, acerca de las cosas difíciles que vienen a nuestras vidas. Mientras estaba trabajando en esta sesión, recibí un email de una amiga pidiendo oración por su hija que está en su segundo embarazo, ya de 14 semanas, y recién se enteró ayer que ella perdió el bebé que llevaba dentro. Menos de un año atrás, esa misma hija dio a luz a una pequeña niña, y esa bebé nació con un daño cerebral permanente e irreversible y vivió solo 6 días.
Ahora, ahí es cuando todo este tema de la soberanía de Dios se complica. ¿Es esta joven mujer víctima del azar cruel? O es su historia parte de un diseño mayor, lleno de gracia y sabiduría que ni ella ni nosotras podemos ver en este momento?
Henry Drummond fue un escritor escocés del siglo XIX, que escribió acerca de un libro para niños titulado El Mundo del Azar. Y aquí está lo que Drummond dice acerca de ese libro:
Describía un mundo en que todo ocurría por azar. El sol podía salir o podía no hacerlo; o podía aparecer a cualquier hora, o la luna podía salir en lugar del sol. Cuando los niños nacían, podían tener una cabeza o doce cabezas, y esas cabezas podían no estar sobre sus hombros—podían no tener hombros—y estar colocadas cerca de las extremidades.
Si uno saltaba en el aire, (en este mundo del azar), era imposible predecir si uno podía volver a bajar otra vez. Y el que lo hubiera hecho el día anterior no era ninguna garantía de que lo podía volver a hacer una segunda vez... El cuerpo de un niño podía ser tan liviano que era imposible que bajara de la silla al piso; pero al día siguiente, al intentar el experimento nuevamente, el ímpetu podría elevarlo a través de una casa de tres pisos y arrojarlo en pedazos en algún sitio cerca del centro de la tierra.
Este mundo del azar... sería un mundo loco con una población de locos.3
Ahora, aquí está la buena noticia: Este no es un "mundo del azar". Este es el mundo de mi Padre. Lo leemos en las Escrituras una y otra vez, el cielo reina. El cielo reina. Y quiero decirte, cuando todo en tu mundo parece desmoronarse, parece al revés, parece fuera de control, es esta realidad de que el cielo gobierna lo que hace que puedas calmar tu corazón y tus emociones y tu mente y tu vida.
Dios es soberano, Él está en Su trono, Él ha establecido leyes en la naturaleza y se sienta como Rey y Gobernante sobre el universo.
El libro de Isaías tiene este concepto una y otra vez y otra vez acerca de la soberanía de Dios. Lee a través de ese libro y deléitate en el ánimo que Isaías le da a sus lectores en su día, cuando todo el sistema político y todo el sistema internacional parecía estar fuera de control. Una y otra vez y otra vez, Isaías vuelve a recordarle a las personas que el Cielo reina, que Dios está en Su trono.
Y ese concepto de la soberanía de Dios y por ende el hecho de que no somos Dios y que no somos soberanas, sino que somos Sus humildes súbditos, se ilustra, creo yo, muy poderosamente en la vida de un rey del Antiguo Testamento cuyo nombre era Nabucodonosor.
Nabucodonosor fue un rey poderoso en Babilonia. Él era un hombre orgulloso que creía que él, no Dios, era soberano. Pero Dios humilló a este rey orgulloso, como Él humillará a cualquiera que sea orgulloso. Dios llevó a Nabucodonosor a la locura, a convertirse en un lunático, hasta que Nabucodonosor aprendió lo que cada uno de nosotros debe aprender, y eso es que el Cielo reina.
Y déjame leer solo un pasaje de Daniel capítulo 4, donde Nabucodonosor, al final de esta experiencia da testimonio. Él hace una declaración, él hace un manifiesto, acerca de lo que ahora cree acerca de la soberanía de Dios. Y él dice, "Al final de los días," y esto es los años en que vivió como un loco, porque había perdido su razón. Y te vuelves como un loco si desechas el concepto de la soberanía de Dios.
Y él dijo, " Al final de los días, yo, Nabucodonosor, levanté mis ojos al cielo y la razón volvió a mí (la razón me fue devuelta)" (Daniel 4:34). Ahora, déjame detenerme ahí. Así es como tú recobras la razón. En un mundo que parece haberse vuelto loco y a veces tú piensas que te estás volviendo loca, a veces yo creo que realmente me estoy volviendo loca, ¿cómo recobras la razón? ¿Cómo recuperas tu norte? ¿Cómo comienzas a entender el sentido de este mundo sin sentido?
Tú levantas tus ojos al cielo, y es ahí cuando te das cuenta que este mundo no es el mundo del azar. "Levanté mis ojos al cielo... y bendije al Altísimo". Ahí está--la soberanía de Dios. ¿Qué hemos de hacer? ¿Cuestionarle? No. ¡Bendecirle! Bendecirle, sí.
Y bendije al Dios Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su dominio es dominio eterno,
y su reino permanece de generación en generación (versículo 34).
Y tú puedes ver esa declaración a través de todo el libro de Daniel. "Su dominio es dominio eterno. Su Reino perdura de generación en generación". Esas palabras habladas en Daniel capítulo 4, fueron dichas por un hombre que pensó que él tenía el dominio y reino final. Pero aprendió que su dominio y su reino eran temporales, que solo Dios, el Altísimo, tiene un dominio y un reino eterno, que dura para siempre.
Y él continúa diciendo:
Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas Él actúa conforme a Su voluntad en el ejército del Cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano,
ni decirle: “¿Qué has hecho?” (Versículo 35).
¿Ves?, nosotras no tenemos el derecho. No tenemos la habilidad de aquietar la mano de Dios, de detener la mano de Dios, de desafiar, o de cuestionar Su razonamiento, Sus decisiones, Su voluntad. Él es Señor. Él es soberano. Él es el Altísimo.
Ahora, aquí hay otra implicación de la soberanía de Dios. Porque Él es soberano, Dios de propósito, eso significa que nuestras vidas no son puntos sin sentido en un mundo del azar. Por el contrario, nuestras vidas son parte de un gran diseño, y ellas tienen propósito y significado. Como el Señor soberano y el Creador de la vida, Dios es el que define nuestra razón de existir.
Él es el que determina cuál es nuestro propósito en este mundo. Ese es el principio de pertenencia. Él nos hizo. Él es nuestro dueño. Él es soberano sobre nosotras. Y Él determina cuál es nuestro propósito y nuestra significado en este mundo. Aquello que fue creado por Él fue creado para Él. Y ese es nuestro propósito.
1ra Corintios 8:6, dice: “Hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para Él; Creadas por Él, creadas para Él.
Colosenses 1:16 " Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él".
Ahora, mientras escuchas ese versículo, piensas en el hecho de que tú fuiste creada por medio de Él y para Él. Pero cuando habla acerca de todos los tronos y dominios y gobernantes y autoridades, te das cuenta de que todos fueron creados por Él y para Sus propósitos.
Y te preguntarás, "¿Incluyendo los reyes malos?" Sí. "Incluyendo los líderes malvados de las naciones o los gobiernos o las industrias?" Sí. Ellos fueron creados por Dios y para Dios, se den cuenta y lo reconozcan, o no.
Romanos 11:36 dice: " Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén".
Por eso fuimos creadas. Existimos para darle gloria. Ese es el objetivo de Dios en este mundo, que toda la Tierra esté llena de la gloria del Señor. Y nuestras vidas existen para llevar a cabo el propósito de Dios, aquí, en esta tierra. Eso es darle gloria. Eso le da a nuestra vida sentido, propósito y significado.
Apocalipsis dice, "Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas". (4:11)
Y Efesios 1 dice : "También hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria" (Versículos 11-12).
Amigas, necesitamos recordarnos a nosotras mismas esto cada mañana antes de salir de la cama, y cada noche antes de irnos a dormir, y a lo largo de todo el día, que Dios es el soberano Señor del universo. Él es el Creador de la vida, y nosotras somos seres creados, que somos sus súbditas; y que existimos para Su deleite y para darle gloria.
Ese necesita ser el filtro a través del cual evaluamos todo lo que ocurre en nuestros días, todo lo que ocurre en nuestras vidas. No tan solo, "¿Esto me complace?" sino "¿Complace esto a Dios?" No, "¿Esto me hace ver bien?" sino "¿Hace esto ver bien a Dios?"
Si la gloria de Dios es nuestra pasión suprema, eso define nuestros objetivos, nuestras metas, cómo utilizamos nuestro tiempo, todo acerca de nosotras. Todo se trata acerca de Él, y no acerca de nosotras.
De hecho, no hace mucho me encontré escribiendo de esto mismo en mi diario, cuando estaba en medio de una circunstancia que me estaba generando agitación. Me tuve que sentar y hacer lo que le digo a otras mujeres que hagan, y eso es, aconsejar su corazón de acuerdo con la verdad de la Palabra de Dios, porque si no aconsejamos nuestros corazones de acuerdo a la verdad de la Palabra de Dios:
- Perdemos nuestra brújula.
- Quedamos fuera de control emocionalmente.
- Quedamos fuera de control mentalmente.
- Nos desconcertamos.
- Y comenzamos a vivir como si este fuera un mundo del azar.
Y es por eso que necesitamos sentarnos y recordarnos, hablarnos a nosotras mismas y decirnos a nosotras mismas la verdad. Aquí está lo que me dije a mí misma mientras lo escribía en mi diario no hace mucho.
Si me fijo en cómo todo esto me afecta—mis comodidades, mis deseos, mi satisfacción, mi seguridad, mi necesidad—entonces he hecho de mi "propio yo", un ídolo. Esto no se trata de mí. Es acerca de negarme a mí misma y coronar a Cristo como Señor y buscar Su gloria y Su complacencia sobre todas las cosas.
Y sabes, al comenzar a hablarme esa verdad a mí misma, encontré la paz, la tranquilidad, la estabilidad, y llegar y tomar el control de lo que había sido esta erupción que ocurrió en mis emociones y en mi mente. Esta es una verdad estabilizadora. Esto es lo que nos mantiene en nuestro sano juicio. Es saber que no es un mundo del azar, de locos; que es el mundo que vive bajo la mano soberana y el control del Dios todopoderoso.
Y entonces, ¿qué hacemos? Lo adoramos como el Señor soberano. Le damos a Él, el honor, la gloria y la alabanza. ¿Qué tan bien estás llevando a cabo Su propósito para tu vida?
Carmen Espaillat: Nancy nos ha estado confrontando con una verdad simple, pero poderosa. Dios es el Creador. Reconocer este hecho tendrá un gran efecto en tu vida. Es por eso que el Manifiesto de la Mujer Verdadera comienza con, "Dios es el Creador".
Nancy, la influencia del Manifiesto está aumentando. Nos ha llegado la noticia de que varios grupos en el mundo están haciendo el estudio de este Manifiesto.
Nancy: Así es. De hecho, miles de mujeres en más de 90 países han leído el Manifiesto Mujer Verdadera y han considerado la verdad bíblica importante que contiene. Y luego, estas mujeres en estos 90 países han tomado un paso audaz. Ellas han añadido sus nombres al Manifiesto, afirmando su mensaje y expresando su deseo de ser parte del movimiento Mujer Verdadera.
Ahora, esto incluye mujeres en los Emiratos Árabes Unidos, Yemen y Uganda. Incluye aquellas en lugares donde es muy difícil ponerse de pie como una mujer verdadera de Dios, sin embargo, ellas han firmado.
¿Y tú? Imagina tu nombre al lado de los nombres de estas valientes mujeres alrededor del mundo. Quiero animarte a que visites AvivaNuestrosCorazones.com y que leas y cuidadosamente consideres el Manifiesto Mujer Verdadera, y luego pongas tu nombre. Más importante aun, que vivas las verdades en este documento y comiences a compartirlas con otras.
Ahora, el Manifiesto Mujer Verdadera está dando la vuelta alrededor del mundo gracias a amigas como tú, que han sido bendecidas por el ministerio Aviva Nuestros Corazones y ayudan a sostener este ministerio. Somos un ministerio sostenido por sus oyentes y sin las donaciones de nuestras oyentes, no habría programa de radio, ni sitio web, ni conferencias Mujer Verdadera.
Este es un tiempo importante mientras el movimiento Mujer Verdadera toma forma. Sin embargo, al mismo tiempo, junto con muchos otros ministerios, estamos observando una baja en las donaciones. Si tú crees en lo que Dios está haciendo a través de Aviva Nuestros Corazones, ¿podrías preguntarte que es lo que Él quisiera que tú des en este tiempo?
Puedes hacer tu donación en línea en AvivaNuestrosCorazones.com, o puedes llamarnos al 1-800-569-5959, desde EEUU y Canadá.
Carmen Espaillat: Hoy Nancy describió a Dios como el Creador. Mañana exploraremos porqué Él creó al hombre y a la mujer. Únete nuevamente aquí, a Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.
1 A. W. Tozer. The Radical Cross. Camp Hill, PA: WingSpread Publishers, 2005. p. 11.
2 A. W. Pink. The Sovereignty of God. Chapter one. Quote given at: http://www.theopedia.com/Sovereignty_of_God
3 Henry Drummond. Natural Law in the Spiritual World. #1908: The Chance World, Encyclopedia of 7700 Illustrations. Paul Lee Tan. Rockville, MD: Assurance Publishers, 1979. p. 487.
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.