Carmen Espaillat: ¿Por qué debes obedecer a Dios? Nancy DeMoss de Wolgemuth afirma que todo se trata de Su gloria.
Nancy DeMoss de Wolgemuth: Cuando descubres y vives lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios en cualquier etapa en la cual Él te ha colocado – casada, soltera, con hijos, sin hijos, adolescentes, nido vacío – cualquiera que sea tu situación en la vida; cuando tú vives lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios, haces que el enfoque este sobre el carácter, el corazón y la obra redentora de Dios.
Carmen: Estás escuchado a Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.
Este año le estamos dedicando varias series al Manifiesto de la Mujer Verdadera.
(Voz en off) Como mujeres cristianas, deseamos honrar a Dios viviendo vidas contra-cultura que reflejan al mundo la belleza …
Carmen Espaillat: ¿Por qué debes obedecer a Dios? Nancy DeMoss de Wolgemuth afirma que todo se trata de Su gloria.
Nancy DeMoss de Wolgemuth: Cuando descubres y vives lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios en cualquier etapa en la cual Él te ha colocado – casada, soltera, con hijos, sin hijos, adolescentes, nido vacío – cualquiera que sea tu situación en la vida; cuando tú vives lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios, haces que el enfoque este sobre el carácter, el corazón y la obra redentora de Dios.
Carmen: Estás escuchado a Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.
Este año le estamos dedicando varias series al Manifiesto de la Mujer Verdadera.
(Voz en off) Como mujeres cristianas, deseamos honrar a Dios viviendo vidas contra-cultura que reflejan al mundo la belleza de Cristo y Su Evangelio.
Una de nuestras oyentes dejó un comentario en nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com, acerca de las enseñanzas de Nancy sobre el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Ella nos comentó, que se conmovió al escuchar el Manifiesto leído durante la primera Conferencia Mujer Verdadera en el 2008.
(Voz en off) Las Escrituras son el medio autorizado por Dios para instruirnos en Sus caminos, y revelan Su patrón para nuestra feminidad, carácter, prioridades, roles, responsabilidades y relaciones.
Carmen: Esta oyente dijo, “El Manifiesto me recuerda cuán intencional debo ser, por la gracia de Dios y a través de Su capacitación, para vivir a la altura de los altos estándares de una mujer piadosa, y revelar Su gloria en este mundo necesitado”.
(Voz en off) Glorificamos a Dios y experimentamos Sus bendiciones cuando aceptamos y gozosamente abrazamos Su diseño, funciones y orden para nuestras vidas.
Carmen: Vamos a continuar en este importante tema de hoy. Aquí está Nancy.
Nancy: Bueno, como saben, estamos tomando unos meses en el transcurso de este año, para ir punto por punto a través del Manifiesto de la Mujer Verdadera, el documento que fue lanzando por primera vez en la conferencia Mujer Verdadera 2008, en Schaumburg, Illinois, en el otoño de ese año. Ahora, este no es un documento inspirado. De hecho, esta es una de las primeras series que he hecho en Aviva Nuestros Corazones donde no estoy realmente empezando con un texto de las Escrituras. Estamos empezando con este documento que nace de las Escrituras y estamos usando las Escrituras para enseñarlo, pero el documento en sí, no es inspirado. Es un intento de expresar lo que nosotras creemos que la Biblia enseña acerca de algunos aspectos claves para vivir nuestra fe como mujeres.
El propósito de estas series es ampliar en los puntos del documento y explicar lo que entendemos por cada una de estas declaraciones. Así que es mi deseo, que nos estés siguiendo. Y puedes descargar en PDF este documento en AvivaNuestrosCorazones.com. Puedes imprimir un paquete de estos o más, para distribuir a las mujeres de tu iglesia, y tal vez para iniciar un grupo de estudio, y caminar a través de este Manifiesto de la Mujer Verdadera.
Estamos en el proceso de ver las trece afirmaciones que se encuentran en el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Ya hemos visto la primera afirmación, la cual dice: Las Escrituras son el medio autorizado por Dios para instruirnos en Sus caminos y revelan Su patrón para nuestra feminidad, carácter, prioridades, roles, responsabilidades y relaciones.
Hoy, veremos la segunda de las trece afirmaciones y dice lo siguiente:
Glorificamos a Dios y experimentamos Sus bendiciones, cuando aceptamos y gozosamente abrazamos la creación de Su diseño, funciones y orden para nuestras vidas.
Permítame leerlo una vez más: Glorificamos a Dios y experimentamos Sus bendiciones, cuando aceptamos y gozosamente abrazamos Su diseño de creación, funciones y orden para nuestras vidas.
Ahora quiero dividir y desglosar esa frase y después volverla a construir. Y así con cada frase y ¿por dónde empieza esta afirmación? “Glorificamos a Dios “Ese es el comienzo. Empezamos con nuestro enfoque en Dios.
La Mujer Verdadera es una mujer centrada en Dios. ¿Cuál es su propósito supremo, su objetivo, su meta en la vida? Es que Dios sea glorificado - Glorificar a Dios. Ese es el motivo principal para nuestra obediencia. Cualquier otro motivo que podamos tener es secundario. Dios hará buenas cosas en nuestras vidas. Él nos bendecirá y hablaremos sobre eso, pero el motivo supremo es que Dios será glorificado. Cómo todo esto nos afecta, es secundario. Lo primordial es: ¿Cómo es Dios glorificado?
Ahora, ¿qué significa glorificar a Dios? Bueno, significa mostrarlo en Su grandeza, exaltarlo, ponerlo en despliegue, hacerlo preeminente. Y a propósito, nosotras no lo hacemos preeminente, Él es preeminente. Pero nosotras lo exaltamos y lo presentamos como preeminente. Nosotras hacemos que el enfoque y la atención este sobre El.
- Glorificar a Dios es llamar la atención a Su excelencia y a Su valor.
- Glorificar a Dios es mostrar al mundo como es Dios.
- Glorificar a Dios es realzar Su reputación, serle agradable, es hacer Su voluntad, y es dirigir a otras personas hacia Él.
Y amigas, para esto es que hemos sido creadas. Ese es nuestro objetivo principal, glorificar a Dios. Ahora, ¿cómo lo hacemos? Glorificamos a Dios cuando aceptamos y gozosamente abrazamos Su plan para nuestras vidas. Cuando lo aceptamos en vez de resistirlo, o conformarnos a regañadientes, cuando gozosamente lo abrazamos, glorificamos a Dios. Y así es como cumplimos con la razón por la cual fuimos creadas.
Cuando descubrimos y vivimos lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios, en cualquier etapa de la vida en la que Él te haya puesto – Casada, soltera, con hijos, sin hijos, adolescente, con el nido vacío – cualquiera que sea tu situación en la vida; cuando vives lo que significa ser una Mujer Verdadera de Dios, pones el enfoque sobre el carácter, el corazón, y la obra redentora de Dios.
Ahora, cuando abrazamos y aceptamos gozosamente Su diseño de creación, Sus funciones y orden parar nuestras vidas, glorificamos a Dios y algo más sucede. También experimentamos la bendición de Dios. El llamado a la feminidad, contrario a algo que leí esta mañana en el internet, un artículo que realmente estaba despreciando todo este movimiento de la Mujer Verdadera. Leyendo este artículo podías pensar que el llamado que estamos haciendo a las mujeres, es un llamado a vivir vidas miserables, vidas infelices, vidas aburridas. Pero quiero decirte que no es así. Este es un llamado a una vida bendecida. Hacer y ser lo que Dios nos ordena y glorificar a Dios sobre todas las cosas, eso nos trae bendiciones y beneficios. Dios nos quiere bendecir.
Si lees Génesis, los capítulos 1 y 2, a través del pasaje puedes ver que Dios bendijo Su creación; Dios bendijo al hombre y a la mujer. De hecho, si no hubiese Génesis capítulo 3, donde tenemos la entrada del pecado al mundo, no habría nada más que bendiciones. No habría maldición, no habría dolor, no habría sufrimiento, no habría muerte. Todo sería bendición, si no hubiera sido por el pecado.
Ahora, nosotras decimos que si aceptamos y abrazamos el plan de Dios para nuestras vidas, seremos bendecidas, pero eso levanta una interrogante: Puedo pensar en algunas mujeres quienes buscan glorificar y obedecer a Dios, viviendo de acuerdo a Su plan, a Su diseño, pero no sienten que están siendo bendecidas.
Por ejemplo, pienso en una esposa fiel, quien vive con un esposo alcohólico, o adicto a la pornografía, y él es insensible al Evangelio; y es un padre irresponsable. Y aun así está ella tratando de ser una Mujer Verdadera de Dios viviendo la feminidad bíblica. Quizás no te parezca y ella también puede no sentir que en su obediencia hay bendición.
Y también pienso en una mujer que quiere agradar a Dios, pero es estéril. Y ella mira a todas las otras mujeres que se embarazan fuera del matrimonio. Parece que otras son bendecidas con hijos, pero ella no sale embarazada. Y mes tras mes, ella tiene ese anhelo insatisfecho. La Palabra de Dios dice que, “Los hijos son una bendición de Dios”, entonces ella puede pensar. “Bueno, pero ¿Yo no soy bendecida por Dios? ¿Estaré haciendo algo indebido? ¿Habrá algún pecado en mi vida?”
Quizás no hay ningún pecado en particular en su vida que se relacione con este caso en particular, porque todas somos pecadoras. Y ella puede sentir, “No soy bendecida en la forma que me gustaría serlo”.
Si miras las circunstancias de la vida, puede que haya confusión o resentimiento. “¿Pero porqué, he sido fiel a Dios y Él no me ha bendecido?”
De hecho, muchos pasajes en la Escrituras tienen esos mismos pensamientos. Pienso, en los Salmos, en el Salmo 73, donde el salmista ve la prosperidad de los impíos. Y dice,
No hay dolores en su muerte y su cuerpo es robusto. No sufren penalidades como los mortales y ni son azotados como los demás hombres... He aquí, estos son los impíos; siempre desahogados han aumentado sus riquezas. (Versículos 4-5, 12).
Y luego el Salmista dice, “Por otro lado, estoy tratando de vivir correctamente. Trato de obedecer a Dios pero, que obtengo por esto?” Y sigue diciendo en el versículo 13,
Ciertamente en vano he guardado mi corazón puro y lavado mis manos en inocencia. Pues he sido azotado todo el día y castigado cada mañana.
El salmista es tentado, como nosotras también, a darnos por vencidas. “¿Pero cuál es el punto? No funciona esto de ser una Mujer Verdadera de Dios”.
Luego la tendencia o la tentación, es entonces, a tomar los asuntos en nuestras propias manos y hacerlo a nuestra manera.
Ahora, el Manifiesto de la Mujer Verdadera dice que cuando aceptamos y gozosamente abrazamos el diseño y el plan de Dios para nuestras vidas, Dios es glorificado y nosotras somos bendecidas. Pero debemos definir la palabra bendición. La idea de Dios de bendición y nuestra idea de bendición, no siempre son las mismas. Nosotras pensamos que sabemos qué nos bendice, pero Dios sabe lo que verdaderamente nos bendice.
Pensamos que bendición es tener lo que queremos, cuando lo queremos a nuestra manera, tener todos nuestros deseos satisfechos, ausencia de dolor, ausencia de problemas y de presiones. Pensamos que la bendición es tan fácil como presionar un botón. Nuestro enfoque cuando pensamos en bendición es normalmente obtener lo que queremos.
Pero la bendición de Dios no siempre se ve de esa forma. ¿Cómo se ve la bendición de Dios? No siempre significa que todo saldrá bien aquí y ahora, porque como ves, Dios tiene una visión a largo plazo, no solo para el aquí y ahora. Y Él trae cosas a nuestras vidas que quizás no parezcan bendiciones, pero serán cosas que resultarán en nuestro bien final y en bendición.
Pienso en el pasaje del Salmo 119, donde el salmista dice, “Bueno es para mí ser afligido”. Afligido, aflicción, eso es una bendición? Nosotras no pensamos en la aflicción como una bendición, pero el salmista dice, “Bueno es para mí ser afligido”. Pero, ¿por qué? El mismo versículo, nos da la respuesta, “para que aprenda tus estatutos” (versículo 71, parafraseado).
Nosotras aprendemos la Palabra de Dios, los caminos de Dios; aprendemos a abrazar a Dios y a aferrarnos a Él cuando somos despojadas de otras bendiciones. Nuestros corazones se desprenden de esta tierra y se atan al cielo cuando somos privadas de las cosas que consideramos bendiciones terrenales y temporales.
La verdadera bendición no es la ausencia de cosas difíciles, sino la presencia de Dios en medio de lugares difíciles, y esa es toda la gracia que necesitas para vivir en medio de esas circunstancias. Esa es la bendición.
Debemos tener cuidado con tener una opinión de bendición americanizada, donde creemos en la bendición como un bienestar material, externo y circunstancial. No, la verdadera bendición, la bendición última, final, es espiritual e interna. Son las cosas que no puedes ver, son bendiciones internas, cosas como:
- Tener el Espíritu Santo en tu vida.
- Tener el Espíritu Santo obrando en tu corazón.
- Ser adoptada en la familia de Dios.
- Ser elegida en la eternidad pasada para pertenecer a Cristo.
- Haber recibido una herencia espiritual, con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.
Entonces, esa es la bendición con que tú puedes contar:
- Es conocer a Dios.
- Es saber lo que Él nos ha dado.
- Es justificación y santificación.
- Es la promesa de la glorificación.
- El ser conformadas a la imagen de Cristo.
- El tener una limpia conciencia.
- Es tener contentamiento porque sabes que Dios te ha dado todo lo que necesitas para tu paz y felicidad actual.
Entonces, eso es bendición.
Y permíteme decirte esto, cualquier cosa que nos hace necesitar a Dios es una bendición. Cualquier cosa que nos hace necesitar a Dios es una bendición.
Bueno, y quizás estás pensando, “Bueno mi vida está llena de bendiciones en este momento. Deseo que Dios pare de bendecirme. “¡No, No! Dios quiere bendecirte, pero Él es el único que diseña la forma, el tamaño y el alcance de los regalos, e los dones, como lucen y cuales propósitos lograrán alcanzar en nuestras vidas. Cualquier cosa que me haga necesitar a Dios es una bendición. Tiene un propósito; y no es en vano.
Y déjame decirte, la bendición final que recibimos cuando aceptamos y gozosamente abrazamos el diseño creado por Dios en nuestras vidas, no es un matrimonio feliz, no es “X” cantidad de hijos; no es buena salud o un buen trabajo o buenas relaciones y amistades. No! La bendición final es Dios mismo.
Amigas, si lo tienen a Él, si tienen a Cristo, tienen todo lo que necesitan.
Y sé que podemos decir eso, pero cuando somos probadas, cuando nos despojan de algunas cosas que pensamos que necesitamos, algunos pequeños ídolos que hemos puesto en nuestros corazones, entonces, nos quejamos y reclamamos y murmuramos. Pero, Dios nos arrebata esas cosas, no para hacernos daño, sino para nuestro bien, para podernos bendecir con la bendición final, que es Él mismo.
Quizás al día de hoy puedes sentir que has perdido la bendición de Dios en tu vida, quizás por decisiones pecaminosas que has hecho en el pasado. Mientras leemos este punto en el Manifiesto de la Mujer Verdadera, que cuando aceptamos y gozosamente abrazamos el diseño de creación, el propósito y funciones de Dios en nuestras vidas, somos bendecidas, puede que pienses, “Bueno, yo no he aceptado y gozosamente abrazado el plan de Dios para mi vida en el pasado. Así que lo eché todo a perder. De modo que eso significa que hoy no puedo experimentar la bendición de Dios?”
Déjame decirte algo, todas lo hemos echado a perder. Todas hemos nacido pecadoras. Ninguna de nosotras nacimos buscando a Dios, ni complaciendo a Dios ni deseando conformar nuestras vidas a Él. Tú lo echaste a perder, y yo lo eché a perder. Todas lo hemos echado a perder, y dices, “Pero yo lo he echado a perder peor que la mayoría de las otras mujeres”.
Déjame decirte que recibo cartas y correos electrónicos de mujeres que derraman sus corazones acerca de decisiones erradas y tontas que tomaron y ahora están viviendo las consecuencias de esas decisiones y puede que haya un sentido de desesperanza, “¿Puedo sinceramente ser bendecida?”
Déjame decirte esto, necesitas el Evangelio. Todas necesitamos el Evangelio. Si te has arrepentido y has abandonado tu pecado, Él te ofrece gracia y perdón. Por eso fue que Jesús murió – por el pecado, por el fracaso, por personas que lo han echado todo a perder. Pero puedes tener esperanza. Y no tienes que quedarte atrapada en el pasado. No tienes que quedarte ahí o quedarte en tu pasado, porque puedes caminar hacia el futuro a partir de hoy y recibir la bendición de Dios.
Ahora, eso no significa que no habrá consecuencias de tus elecciones pasadas, pero aún esas consecuencias pueden ser medios de bendición en tu vida, si dejas que Dios las use. Él te puede bendecir aun si estás saliendo de un pasado oscuro. Él puede entrar en tu situación. Puede que te hayas divorciado fuera de la voluntad de Dios, puede que hayas ignorado un consejo sabio, o las Escrituras o que te hayas casado con alguien que no debiste y ahora te encuentras en ese matrimonio desastroso. No trates de salir de ahí, no trates de salir de esa situación por ti misma. Permite que sea Dios que tenga un encuentro contigo en medio de esa situación.
Tus circunstancias puede que no cambien, pero Dios puede cambiar tu corazón. Y Él te puede cambiar y puedes tener la esperanza de que Él continuará obrando aún si lo has echado todo a perder en el pasado; si hoy aceptas y gozosamente abrazas el propósito y el diseño de creación de Dios para tu vida.
El Manifiesto dice, “Nosotras glorificamos a Dios y experimentamos Sus bendiciones cuando aceptamos y gozosamente abrazamos Su diseño, funciones y orden para nuestras vidas”.
El aceptar y gozosamente abrazar Su plan, Su voluntad para nuestras vidas, significa que lo aceptamos y que lo abrazamos:
- Independientemente de lo que sea.
- Independientemente de lo que significa.
- Independientemente de si es fácil o difícil.
- Independientemente de que sea suficiente o no.
- Independientemente de que otros entiendan o estén de acuerdo con la voluntad de Dios.
El plan de Dios, la voluntad de Dios para nuestras vidas como mujeres, es algo que el mundo no entiende y no lo acepta. Tú no puedes explicarle esto a las personas que no aceptan la autoridad de las Escrituras y que no tienen una relación con Jesucristo – Independientemente si se ajusta o no a tus opiniones pre concebidas.
Este es un llamado a aceptar, y gozosamente abrazar lo que la Palabra de Dios enseña acerca de lo que significa ser una Mujer de Dios, aceptar que eso es lo correcto, y saber que Dios tuvo un propósito al crearnos, y que Él ha ordenado funciones y un orden para todas Sus criaturas.
Y desearía tener el tiempo para leer el Salmo 104. Lee ese Salmo en tu casa. Es un Salmo magnifico que habla acerca de cómo toda la creación, los animales, los pájaros, las flores, la vegetación, todas las criaturas en el cielo y en la tierra entienden que Dios ha ordenado a propósito un plan para su existencia y con alegría lo abrazan y lo cumplen. ¿Quiénes fueron los únicos que se rebelaron? Los seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios. Deberíamos aprender algo de las plantas y de los animales de cómo aceptar y gozosamente abrazar el plan de Dios para nuestras vidas, y abrazarlo gozosamente, no de mala gana, o a regañadientes.
Recuerda que la voluntad de Dios, como quiera que se vea, o lo que sea que signifique, es siempre buena. Es aceptable; es perfecta de acuerdo a Romanos capítulo 12. Su plan para tu vida como mujer es bueno, es deseable, es hermoso.
Y somos llamadas a aceptar y gozosamente abrazar Su diseño de creación, Sus funciones y Su orden para nuestras vidas. No a mi manera, no mis ideas, mis planes, mis preferencias, no como creo que mi matrimonio debe funcionar, no como yo pienso que puedo expresar mi sexualidad, no es a mi manera, es un llamado a abrazar Su forma, Su manera. Una mujer verdadera abraza el diseño de Dios, basado en los patrones, los preceptos y los principios de la Palabra de Dios.
Y cuando vamos al Antiguo Testamento, al libro del Génesis, al capítulo 3, vemos a una mujer llamada Eva, quien rechazó el orden, el plan, el diseño y las funciones de Dios para su vida. Ella dijo, “Lo haré a mi manera”, y ella firmó su Declaración de Independencia, rehusó a aceptar el diseño y la función que Dios creó para su vida.
Pero gracias a Dios tenemos otro ejemplo en las Escrituras – María de Nazaret – quien dijo, “Lo haré conforme a Tu voluntad, Señor”, quien gozosamente abrazó y aceptó el diseño, las funciones y el plan de Dios para su vida.
Y probablemente por eso uno de mis versículos de vida sea Lucas, capitulo 1, versículo 38, donde María dice cuando ella es llamada a este desafío, a esta misión, a este llamado de llevar en su vientre al Hijo de Dios, con todos los retos involucrados, ¿Cuál fue su respuesta? “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a Tu palabra.” ¿Qué estaba ella diciendo? “Si, Señor, acepto gozosamente abrazo Tu plan para mi vida”.
Cuando aceptamos y abrazamos el diseño, el orden y las funciones creados por Dios, somos bendecidas, y Dios es glorificado. Y por la misma razón, cuando rechazamos Su diseño para nuestras vidas, nosotras maldecimos a Dios. Traemos reproche a Su nombre y a Sus caminos. Y es por eso, que Tito capítulo 2, dice que las mujeres deben amar a sus maridos y a sus hijos, y cumplir con estas responsabilidades. ¿Por qué? Para que la Palabra de Dios no sea blasfemada. (Ver versículos 3-5)
Y de forma similar, en 1ra Timoteo, capítulo 5, nos enseña que si no cumplimos con el diseño de Dios y Sus funciones en nuestras vidas como mujeres, entonces estaremos permitiéndole al adversario una ocasión, una oportunidad para difamar o hablar perversidades contra Dios.
Así que quiero retarte: Se una María que dice, “Sí Señor”. Abraza el llamado de Dios, el regalo de la feminidad verdadera y únete a miles de otras mujeres en todo el mundo, quienes creen en un movimiento de avivamiento y de reforma en los corazones de las mujeres Cristianas para mostrar la gloria de Dios y para la eterna satisfacción, gozo y bendición de tu alma.
Carmen: En Aviva Nuestros Corazones, hablamos mucho acerca de la verdadera feminidad. Nancy DeMoss de Wolgemuth ha explicado por qué. Todo es acerca de la Gloria de Dios.
Esperamos que te puedas unir a nosotras en este estudio del Manifiesto de la Mujer Verdadera mientras vamos a través de estas series este año. Puedes obtener una copia del Manifiesto de la Mujer Verdadera en AvivaNuestrosCorazones.com. Léelo y estúdialo junto a Nancy. Mujeres alrededor del mundo han afirmado su compromiso y afirmación de las ideas que contiene este documento y se han unido al movimiento; visita AviviaNuestrosCorazones.com para que obtengas tu copia.
Hemos podido difundir este mensaje contra cultura en tu comunidad— a través de la radio y del Internet, gracias a mujeres que han donado a Aviva Nuestros Corazones.
Queremos expresar nuestro agradecimiento a Dios por los hermosos testimonios que recibimos diariamente y que nos animan al ver cómo Dios está usando este programa para animar y retar a tantas mujeres alrededor del mundo.
Cuán agradecidas nos sentimos por la forma como Dios usa las verdades de Su Palabra para traer aliento, esperanza y gracia a las vidas de personas que lo necesitan. Cada oyente tiene una historia particular y los programas contribuyen a fortalecerles y ministrarles en las diversas situaciones en que se encuentran. Gracias a Dios y a las personas que contribuyen para que esto será una realidad.
Bien, ¿te ha dejado exhausta o frustrada el tratar de convertirte en una mujer verdadera? Todas sabemos lo que es eso. Mañana descubre el poder que necesitas para abrazar la feminidad bíblica. Nancy hablará acerca de este tema aquí en Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.
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